Durante miles de años la planta de Cannabis ha sido utilizada con fines culinarios en todo el mundo. Al cáñamo se le conoce como la llamada supercomida por su excelente contenido nutricional. El interior de la semilla del cáñamo es rico en proteínas y aceites.
El contenido en proteína del cañamón es uno de los más completos que ofrece el mundo vegetal, sólo superado por la soja. Pero aunque el cáñamo no tenga tanta proteína como la soja, el espectro de su contenido en aminoácidos lo hace la fuente más digerible de proteína vegetal. Al mismo tiempo, el cáñamo no está genéticamente modificado, al contrario que la mayoría de la soja. Por estas razones muchos vegetarianos y veganos escogen la semilla del cáñamo como su consumo principal de proteínas.
El aceite de la semilla del cáñamo se considera número 1 en los aceites nutricionales para la salud porqué tiene el perfil más alto y más completo de ácidos grasos esenciales. El aceite virgen y orgánico de cáñamo prensado en frío es la propia mezcla de la naturaleza de los ácidos grasos esenciales omega 3 y 6. También contiene GLA, y es por ello una de las dos únicas plantas que llevan estos tres vitales nutrientes. Y, a diferencia de la mayoría de aceites de lino, el aceite de la semilla de cáñamo no se vuelve rancio rápidamente. Nutricionistas recomiendan que el consumo de aceites esenciales omega 3 y omega 6 sea en una proporción de 3:1 o 4:1 para una salud óptima. Ésta es aproximadamente la misma proporción que se encuentra en el aceite de cáñamo, y es uno de los pocos aceites que lo pueden reclamar. En este sentido, el cáñamo está perfectamente proporcionado. El aceite de la semilla de cáñamo no es sólo extremadamente sano, tiene también un sabor delicioso. Cuando de prensan las semillas de la planta del cáñamo en frío, se cosecha un aceite que tiene un encantador y sorprendente sabor a nueces que es apreciado por gourmets y gente que se peocupa por su salud.